Síndrome de Fatiga Crónica (SFC)

10 años más tarde, de diagnosticarme ataques de pánico, de repente empecé a sentirme mal: fiebre y agotamiento, en pleno verano. No sabía qué tenía. En el hospital Clínico, me hicieron una serología, y descubrieron que había pasado una mononucleosis infecciosa, Epstein Barr. Pasaba el tiempo, y me sentía peor. El psiquiatra me envió a un internista, el cual empezó a hacer muchas pruebas.

Trastorno de ansiedad, pánico y agorafobia II

Ojalá hubiera tenido al psicólogo a la par que al psiquiatra. Me dieron demasiada medicación. Y aunque es una ayuda, no es la solución. Empecé con psicoanálisis, que ayuda a averiguar las causas, aunque un poco de cognitivo conductual a la vez, hubiera sido muy eficaz. En resumen, si alguien sospecha que sufre ataques de pánico, que busque un buen psicólogo, y si éste lo considera, te aconsejara ir al psiquiatra.

Si podéis evitar la medicación, mejor. Si no, tomar lo mínimo posible. La terapia es lo que ayuda. La medicación es un apoyo, no se debe de abusar. Alivia pero no cura.

Trastorno de ansiedad, pánico y agorafobia I

El otro tema que me tiene entretenida: la ansiedad. Parece que todos sepan qué es la ansiedad, el trastorno de ansiedad, de pánico o la agorafobia. Pero no es así, por desgracia. Llevo 31 años intentando ganarle la batalla a la ansiedad, y no ceso en el empeño, aunque es duro, muy duro vivir con miedo.

Nadie puede, ni debería, vivir con miedo. Y si éste es irreal, menos. Es lo más absurdo, en mis propias palabras. Pues cuando alguien me ha preguntado, a qué tienes miedo? No hay un peligro explícito delante tuyo. A lo que yo contesto: no, no hay un peligro real, es irreal, y absurdo.

Hay una explicación para este miedo, pero a simple vista, no. Como siempre, nuestra mente nos hace una jugarreta. Intenta protegernos pero de una manera un poco extraña, hasta que los terapeutas, te lo explican. Aún y así, no es fácil de entender y menos de asumir. Es como querer memorizar un texto largo. La mente te protege de qué? Con un ataque de pánico? Estamos locos o qué? Pues no, parece ser que si nos proteje, pero de una manera extraña.

Después de una situación traumática aislada o continuada en el tiempo, nuestra mente intenta protegernos de un dolor, que si no fuera así, no podríamos soportar. Después de la experiencia, que cada uno sufra, se siente ansiedad normal, enfado, miedo, lo que sea. Con el tiempo, llega un momento en que, como una olla express, nuestro organismo estalla y nos dice: basta ya, quiero desahogarme, liberarme de tanto dolor, sufrimiento, frustración, tristeza, odio, ira y todas esas emociones que nos hacen sentir mal, que no nos dejan vivir, ni disfrutar, que nos tienen como zombies. Y un día aparecen sensaciones extrañas, notamos una sensación de nerviosismo que no es habitual, que a veces nuestras piernas no responden como deberían, que nuestro estómago se siente raro, y así un montón de síntomas. Nos empezamos a preocupar y observarlos, de una manera casi obsesiva. Al principio, no decimos qué nos pasa, como mucho a nuestra madre, la cual suele decir, no te preocupes, son nervios, ya se te pasará. Pero claro, no pasa, y va a más. Y un buen dia, cuando menos te lo esperas, sientes algo muy extraño, que no sabes explicar, y te asustas. No comprendes qué le pasa a tu cuerpo, suele suceder en un lugar o situación agradable, y eso desconcierta más. Te preguntas, y te preguntan? Qué te pasa? De repente te sientes y te ven diferente, y pides que te ayuden, que te mareas, que casi no puedes respirar, que tu corazón late con tal fuerza y a tal velocidad, que crees que en cualquier momento se te v a salir por la boca. Al mismo tiempo, tienes miedo a quedarte solo, quieres estar acompañado. Los demás no entienden que te ha pasado en un minuto. Pero si estabas bien, alegre, como siempre, qué pasó? Y tú pensando, eso mismo quisiera saber yo, pero qué intenso terror siento, qué y por qué me está pasando? Demasiadas preguntas en segundos. Y empezamos a buscar, a racionalizar, y claro, como es irreal, no encontramos respuesta.

Al final se pasa, y sigues con lo que estabas haciendo. Pero tú sabes, que lo que te ha pasado no es normal. En mi caso, no volví a tener esa sensación de inmediato. Tardó días en sucederme, y no de la misma manera ni intensidad. Como me pasó en la calle, al aire libre, tenía miedo de que, en cualquier momento me sucediera, sobretodo yendo sola.

Un día, acompañada de un amigo, de golpe no pude cruzar una calle. Tenía tanta ansiedad, y miedo de cruzar, que no pude. Mi amigo me preguntó, te ha pasado algo malo aquí? A lo que yo respondí, no. Así se fueron sucediendo una serie de ataques, en mi caso empezando por un dolor en el estómago, agudo, repentino, y toda una serie de sensaciones desagradables que terminaban en un pánico, que no podía entender, pues no era real. Era irracional a mi entender.

Hasta que no acudí a un psiquiatra y me diagnosticó panic attacks, dejándome leer un libro con un sin fin de síntomas, no sabía qué y por qué me sucedía todo aquello tan desagradable que tanto me hacía sufrir. Me recetó antidepresivos y ansioliticos. Le pedí un psicólogo, y me dijo que más tarde. Tardé un año en ir a terapia, y empezar a entender y comprender.

Quiero ser libre.

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Este pájaro, tiene tres cosas que me gustan: el color rosa, violeta, y libertad.

Estoy haciendo una terapia online, para superar el miedo a sentir ansiedad (ataques de pánico), y una pregunta que nos hace la psicóloga es, para qué quieres curarte? Lo primero que me vino a la cabeza fue, ser libre. Libre? Si. Libre para salir a la calle cuando quiera, necesite, sin pensar si vendrá un ataque de pánico, si lo voy a pasar mal, si tendré que darme la vuelta antes de coger el ascensor, o apretar el botón de subir a mi piso, cuando bajo en él, porque el ataque ha empezado, y antes de la desesperación máxima, que en mi caso, es el terror profundo que siento de golpe, con ganas de gritar, pensando que, si lo hago, la gente pensara que estoy loca, y si no lo hago, reprimo el instinto natural del ser humano, de expresar una emoción…os suena? Puede que a algunos si y a otros, solamente de haberlo leído en algún sitio, pensando que esto no podía ser real, ni sucederle a alguien. Bien, pues si sucede, y a muchas personas. Se dice que, 1 de cada 4 ciudadanos en el mundo, sufre o sufrirá de ataques de pánico/ansiedad. El que estos perseveren, o sean aislados, dependerá de muchas cosas. Si es que si, pasarán del ataque al miedo al miedo, es decir, la agorafobia. Miedo a que esa sensación que no se comprende, pero que se sufre tanto, se repita. Ese ataque que, si no es un profesional médico, psicólogo, o persona que lo sufre, nadie entiende, comprende y ni quieren entenderlo, la mayoría de las veces. Por qué? Bien, también yo me lo he preguntado, y trasladado la pregunta a personas, fuera del ámbito médico. Por ignorancia, por miedo, por falta de empatía hacia el sufrimiento, son algunas de las respuestas que he obtenido. Bien, la ignorancia se supera preguntando y aprendiendo. Miedo? Miedo a qué, pregunto? No es una enfermedad mortal contagiosa, es que no es ni enfermedad, es un trastorno de ansiedad, lo cual sólo significa que, nuestra ansiedad no funciona como debiera, al igual que la insulina en los diabéticos. Ni más ni menos. Y falta de empatía? Bueno, esa SI es la enfermedad de nuestros días, pero las personas que sufren falta de empatía, el problema lo tienen ellos, no yo, ni nadie que esté sufriendo por algún problema de salud, sea física o mental.

Intento hacer entradas cortas, para no cansar a los que me leais. Cualquier duda, por favor, dejadla en los comentarios. Intentaré por mi parte, explicar lo máximo posible en mis posts.

 

Confía en ti

 

Confia en ti, en tus valores, en que sí puedes. Escucha a tu corazón, a tu intuición, tú eres quien mejor te conoce.

Ten fe en lo que hagas, busca soluciones, ten paciencia y perseverancia, pues no todo se consigue de inmediato.

Escucha a tu cuerpo, siéntelo. El té dará pistas para curarlo. Y tu mente, también. Lo más importante es que aprendas a quererte. Por ahí empezaras a encontrar muchas soluciones, para superar tus miedos y dolores.

Practica mindfulness. La respiración es muy importante, ser consciente de que estás respirando y sintiendo tu cuerpo.

Vive en el ahora, no en el pasado, ni en el futuro. Aquí y ahora, como me enseñó el maestro Eckhart Tolle. Os daré mucha información, enlaces de audios, vídeos, para sentiros mejor, con vuestro cuerpo, en vuestro cuerpo y mente. Pero poco a poco, pues mucha información de golpe, no se asimila tan fácilmente.

Una spoonie, persona que tiene enfermedad crónica, y complicada con trastorno de pánico, como yo, necesita su tiempo, su espacio.

 

Hola, me llamo Silvia y soy una spoonie

Ayer encontré esta imagen en Twitter, de una cuenta de otra spoonie, a la que sigo, y la guardé.

Viene a decir que, no conoces a nadie que tenga mi enfermedad, nunca has oído hablar de ella, y no sabes ni cómo se pronuncia. Pero todavía quieres decirme cómo vivir mi vida.

Por favor, escribe tus opiniones y depositálas en el container especial. Gracias.

Me pareció apropiada y divertida a la vez. Esto sirve para las personas que sufrimos de enfermedades crónicas, y los que opinan sin saber.

Por favor, no confundáis con que yo no quiero o acepto opiniones, es simplemente que, muchos opinan de nuestras vidas, sin saber exactamente a qué nos enfrentamos diariamente, lo que nos cuesta conseguir cualquier cosa, por pequeña que sea, y lo que sufrimos, no solo por la enfermedad en si, sino que hemos de luchar con los stigmas (y la ignorancia acerca del tema).

Poco a poco, iré aprendiendo a manejar el blog, las entradas de wordpress, y mejorando su aspecto. Gracias siempre por leerme.